Contar con una póliza de vida va más allá de ser precavido. Se trata de dejarle a tus seres queridos una garantía financiera en caso de un evento inesperado, sobre todo en momentos cuando la población mundial está en vilo por el nuevo Coronavirus.
Adelantarse a cualquier escenario, sea cuál sea la situación, es una virtud de unos pocos que se mantienen a la vanguardia de lo que pueda pasar.
De hecho, un seguro de vida es una inversión oportuna a la luz de los nuevos datos que se conocen sobre el COVID-19. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la tasa de letalidad de este virus es hasta 10 veces mayor que las ocasionadas por complicaciones de una gripe común.
Tener un seguro de vida: Cuando la prevención es la solución
Tomar las medidas preventivas es clave para evitar al virus SARS-CoV-2. Aumentar la higiene del entorno y practicar el distanciamiento social ayudan a combatir el contagio, pero mientras no exista una vacuna para inmunizarnos siempre estará latente la probabilidad de contagio.
Y aunque todos queremos pertenecer al 80% de las personas asintomáticas que no presentan síntomas del COVID-19 y salir victoriosos del mal, debemos pensar en el bienestar de los nuestros y estar preparados ante imprevistos, porque nadie está exento a presentar complicaciones.
Aunque la enfermedad ataca con más fuerza a los adultos mayores o personas con patologías preexistentes como diabetes, problemas cardiovasculares e individuos con sistemas inmunológicos frágiles, cada día aumentan los casos de fallecimientos de adultos sanos en edad productiva sin ninguna patología conocida.
Los seguros de vida son un apoyo en momentos difíciles
El apoyo económico a la pareja, los hijos o los padres en caso de fallecimiento puede ayudar a sobrellevar circunstancias complejas. La pérdida de un ser querido representa un duro golpe a la familia, pero en las circunstancias actuales la situación empeora tomando en cuenta que el mundo vivirá la crisis económica más severa desde 1929, según datos del Fondo Monetario Internacional (FMI).
Esta crisis afectará a la gran mayoría de los habitantes del planeta. La Organización Internacional del Trabajo (OIT) estima que habrá una pérdida de unos 195 millones de empleos en todo el mundo y, en este panorama en el cual todos nos veremos afectados como humanidad, sería un enorme apoyo la previsión de fondos provenientes del cobro de un seguro de vida, en caso de nuestra ausencia.
Pensar en brindarles un apoyo monetario en caso de no poderlos ayudar físicamente, sería un enorme alivio para la familia mientras se ajustan a una nueva realidad donde las deudas, el pago de hipotecas, la manutención y demás gastos continuarán su curso natural. Este punto es especialmente importante de evaluar si somos el pilar proveedor del hogar.
Ahora que lo sabes…
La vida es el regalo más hermoso y valioso que podemos tener como seres humanos, de eso no hay duda. Pero pensar en qué harán los nuestros más allá de nuestra propia existencia es dejar un legado de nobleza que jamás será olvidado.